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sábado, 6 de diciembre de 2025

Seminario Berlín / 30.01.26 - Tratamiento de la verdad en el psicoanálisis lacaniano de niñxs

 

Berlin, Dec. 2025, posted by Claudio Steinmeyer




Tratamiento de la verdad en el psicoanálisis lacaniano de niñxs

El próximo viernes 30/1/26 a las 18:30 presentaré una viñeta clínica tomada de la literatura y en la que Kafka como que hace de analista de una niña. Articulación teórica con el seminario VII, Construcciones y el texto de presentación de las próximas jornadas europeas sobre las variaciones de la verdad.

Será en la Biblioteca de nuestra institución Iniciativa Berlin de la New Lacanian School en Charlottenburg Berlín. Modalidad: en alemán presencial y zoom. Publicación disponible en castellano. + info e inscripciones en breve.




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viernes, 18 de julio de 2025

Argumento XXIV Congreso 2026 - New Lacanian School "VARITY-Variaciones de la verdad en psicoanálisis" (Traducción no oficial al castellano)

 Berlin, July 2025, posted by Claudio Steinmeyer




VARIE(VER)DADES 

Variaciones de la verdad en psicoanálisis




El 24º Congreso de la NLS propone examinar las variaciones de la verdad en el psicoanálisis. Lacan condensó las variaciones de la verdad que ocurren con respecto a las revelaciones sucesivas en un análisis en el neologismo varité [varity].

Él afirma que debemos estar abiertos a la dimensión de la verdad como variable, y añade que lo que dice el analizante no es la verdad, sino la varité del sinthome. A lo largo de su enseñanza, Lacan nunca abandonó la referencia a la verdad, ya sea abordándola inicialmente como La Verdad, o más tarde como verdad plural, variable y mentirosa.

Sin embargo, una constante permanece: la articulación de la verdad, o los efectos de verdad, con la estructura del lenguaje y del habla, o incluso con el “caldo de lenguaje”.



Verdad, exactitud y revelación

Desde el principio, Lacan destacó una dimensión del habla distinta de la expresión y la mediación: la dimensión de la revelación.

La revelación se refiere al desvelamiento de una verdad supuestamente oculta o velada y coincide con el instante de ver. Así, la verdad se desplaza del desvelamiento a la evasión o huida, mientras que el análisis se define como una serie de revelaciones específicas de cada sujeto.

En su texto fundacional “Función y el campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”, Lacan opone la palabra plena a la palabra vacía, siendo la palabra plena aquella en la que se realiza la verdad del sujeto.

Desde esta perspectiva, la verdad de la revelación concierne a la verdad en el habla. “[Ella] nos enfrenta con la realidad de lo que no es ni verdadero ni falso.”

Aquí, la realidad difiere de cualquier referencia a la exactitud y no remite a ninguna conformidad con la realidad objetiva. La verdad de la palabra hablada [la parole] no se basa en ninguna adecuación entre palabra y cosa.

El propio Freud, tras una larga investigación, acabó renunciando a la creencia en la realidad objetiva del trauma, el cual, en el inconsciente, es indistinguible de “una ficción que ha sido investida de afecto”.

Jacques-Alain Miller lo expresó así: en el análisis, “no se trata de decir lo que es”, sino de “hacer verdad a partir de lo que fue. Entonces está aquello que faltaba para hacer verdad: los traumas, aquello que hizo un agujero [...] Se trata de llevar el discurso hacia aquello que no pudo tener lugar dentro de él.”

Pero, sobre todo, Lacan situará la novedad del descubrimiento freudiano en relación con lo que irrumpe en el discurso del sujeto, que “normalmente se despliega dentro del orden del error, del desconocimiento, incluso de la negación”.

La verdad emerge de un malentendido, de un lapsus, de un acto fallido, de algo que tropieza y revela “una verdad por detrás”, otro sentido. Surge en forma de tropiezo que interrumpe el curso de la narración del sujeto y lo sobrepasa.

“La verdad agarra al error por el cuello en el equívoco”.

Esto significa que el sujeto no sabe lo que dice, siempre dice más de lo que quiere decir, siempre más de lo que sabe decir.

Verdad, represión e historia

Como precisa J.-A. Miller en su texto “Una nueva alianza con el goce”, para Lacan, un análisis consistía primero, para el sujeto, en el avance de La Verdad, en singular, lo que significa que se supone inscrita en la continuidad de una [hi]storia [histoire].

El término “historia”, tal como lo utiliza Lacan en “La función y el campo de la palabra y del lenguaje”, corresponde al término “inconsciente”.

“El inconsciente es el capítulo de mi historia que está marcado por un blanco o ocupado por una mentira: es el capítulo censurado”.

En el análisis, el objetivo es reconstituir esa historia. La remoción metódica de la represión, el levantamiento del velo, permite restaurar su continuidad y redescubrir la verdad oculta.

La experiencia de Freud con las histéricas lo llevó a no confundir la memoria biológica con la rememoración, que concierne a la historia reconstruida del sujeto.

Se trata de una resubjetivación del acontecimiento y de su reestructuración retroactiva.

Por eso Lacan definió inicialmente el psicoanálisis como la asunción por parte del sujeto de su [hi]storia, en la medida en que está formada por el discurso dirigido a otro.


Con respecto al caso Dora, Lacan utilizará la expresión “desarrollos de la verdad”, que participan de los “reveses dialécticos” y, por tanto, del progreso del análisis.

Represión y verdad son, así, antónimos. “El concepto de represión es llamado, exigido, convocado por la experiencia de revelación”.

En su retorno a Freud, Lacan reinstaurará sobre todo el filo cortante del descubrimiento freudiano, que se aleja de la veracidad de los hechos.

En “La cosa freudiana”, explicó que el descubrimiento esencial de Freud consistía en afirmar que “eso [ça] habla, precisamente donde menos se lo esperaba – es decir, donde se sufre”.

“Yo, la verdad, hablo”.

Enfatizamos aquí que esta afirmación es ante todo del orden de una enunciación, y no una declaración del yo que afirme una convicción personal frente a la doxa universal.

Verdad y saber

Lacan comenzó contraponiendo la verdad al saber, destacando la primacía de la verdad sobre el conocimiento.

Su referencia, en particular al paradigma de Menón, respaldaba la idea de que “la epistêmê, el saber limitado por una coherencia formal, no abarca la totalidad del campo de la experiencia humana”.

Con respecto a la alèthès doxa, la opinión verdadera, Lacan observó que “aquí hay una verdad que no puede ser capturada por un saber delimitado”.

Como en el procedimiento dialéctico que se da en el diálogo entre Menón y Sócrates, Lacan subrayó la dimensión creativa y emergente de la verdad con la que trabajamos, una verdad que no es la de un saber preconstituido.

Inversión

Lacan no mantendrá esta oposición entre verdad y saber. Habrá que esperar a su “Proposición sobre el psicoanalista de la Escuela” para ver aparecer una articulación entre ambos, formalizada en el matema del discurso analítico.

Verdad y saber no pueden dividirse en dos clases. “Lo que, en su momento naciente, se presenta como verdad, se convierte en saber al ser registrado y depositado”.

La Proposición del Pase forma parte de esta perspectiva de un saber sobre la verdad inconsciente.

La verdad se presenta primero como no-saber, apareciendo a través de la asociación libre y adoptando eventualmente la forma de un saber.

“[S]e articula en cadenas de letras tan rigurosas que, con tal de que no se omita ni una sola, lo desconocido se organiza como el armazón del saber”, afirma Lacan.

Lacan también establece en términos de saber la mutación que opera al final del análisis, del ser del deseo al del saber.

Como podemos ver, ya no se trata de la verdad que dice “yo hablo”, sino “de una verdad en cadenas, vaciada de sentido y, por ello mismo, de pasión”.

El proceso analítico consiste entonces en recoger los significantes que tienen valor de verdad, aquellos que han contado para el sujeto. El acto del analista interviene en su aislamiento.

Sin embargo, Lacan terminará por devaluar el saber como vía de acceso a lo real. En su Seminario 20, Aún (Encore), habla de “la alocada elucubración del saber sobre la lalengua”.

La estructura del lenguaje queda entonces reducida a una ficción, mientras que el inconsciente se concibe como “un saber hacer con la lalengua”.

Entonces, ¿qué ocurre con la verdad? ¿Qué pasa con las revelaciones?

Verdad mentirosa y ficción

Los efectos de revelación marcan el recorrido analítico hasta cierto punto. Indican que la verdad se produce en el discurso. Por eso Lacan sostuvo que la verdad tiene la estructura de la ficción.

Desde el principio, especificó que el término ficción no designa algo ilusorio o engañoso. El carácter ficticio de los mitos y de las teorías sexuales infantiles da testimonio de ello. La estructura narrativa de estas historias permite abordar temas como la muerte, la existencia y la no-existencia, es decir, el registro de lo indecible.

Se trata también de una dimensión esencial de la experiencia analítica.

Y, sin embargo, el análisis puede llevarse hasta un punto en el que la verdad ya no tiene cabida.

La jouissance (goce) es ese punto límite del relato como vehículo de revelaciones.

No se puede decir la verdad del goce; tampoco se puede decir toda la verdad.

En este sentido, vale la pena señalar que Lacan se opuso constantemente a la idea de la transparencia de las palabras respecto a la Cosa (das Ding), o a la aprehensión de la verdad como algo total. Solo podemos rodearla o decirla a medias.

En consecuencia, el discurso que se establece en el discurso analítico es una cuestión de ficción, una verdad mentirosa. El lenguaje es un semblante y, con respecto a lo real, solo puede mentir.

Freud ya había señalado la función del proton pseudos en el caso Emma.

Mentir, entonces, no remite a una oposición entre veracidad y falsedad.

Desde su primer Seminario, Lacan subrayó que el discurso se despliega en la dimensión de la verdad engañosa.

La verdad es mentira porque depende del relato, de la construcción, del sentido que damos a los acontecimientos.

En su Prefacio a la edición inglesa del Seminario XI, Lacan evoca el término “verdad mentirosa”, una referencia que podría leerse como un contrapunto a “La función y el campo”, como J.-A. Miller ya nos había invitado a hacerlo. Lacan menciona así otro registro en el cual la verdad deja de ser pertinente, salvo como mentirosa: el del goce y su satisfacción.

La verdad mentirosa se convierte entonces en una elucubración del saber sobre lo real, lo cual no impide que se produzcan efectos de verdad ni que el analista deba estar atento a ellos.

“El psicoanálisis es lo que hace verdadero, pero ¿cómo debe entenderse ese hacer verdadero [faire vrai]? Es un golpe de sentido, un sens blanc [NT: un blanco de sentido homofónico con semblante]”, dice Lacan.

Verdad, discontinuidad y variación

Para Lacan, la verdad no va sin un relato que restaure la continuidad de la historia del sujeto, dando sentido a lo que no pudo decirse o apenas pudo ser dicho.

La narración se hace “cargo de lo que queda como un agujero en la realidad del sujeto, y da así sentido a sus traumas, a sus imágenes imborrables, a sus escenas monumentales”.

Se trata de restablecer una continuidad entre los agujeros contando una historia [histoire] para un otro.

Pero, en lugar del ideal de una historia restaurada en su continuidad, Lacan acabó por sustituirlo por el concepto de una historia discontinua compuesta por fragmentos dispersos, emergencias y revelaciones.

La discontinuidad del relato vuelve a poner en cuestión la idea de una verdad única y unívoca.

“La propia articulación del discurso analítico lleva al analizante a construir y a tejer una trama de una verdad mentirosa, variable y cambiante, siempre transitoria, que cae sin cesar en la mentira; y a tejer esa trama a partir de las contingencias pasadas y de las contingencias cotidianas.”

Así, en un análisis, una revelación sucede a otra, a veces cuestionando las anteriores.

Además, a través de sus escansiones y a través de sus escansiones y puntuaciones, el acto del analista participa en la variación de la verdad.

Es así como el inconsciente adquiere sentido, y cómo ese sentido es constantemente reinterpretado de manera diferente.

La verdad varía y se pluraliza, mientras que la hystoria debe entenderse, desde ahora, como aquello que se construye para un otro en una dimensión transferencial.

No hay continuidad ideal, sino una historia transferencial y singular.

Lo cierto es que la varité, las variaciones de la verdad, sigue siendo una preocupación del psicoanálisis.

En la era de la posverdad, va a contracorriente del discurso dominante, en el que la referencia a la verdad ha desaparecido, con la devaluación e incluso la degradación de la palabra como corolario.

Nuestro congreso estará así dedicado a poner de relieve la dimensión ética de la relación que los sujetos mantienen con la verdad y con la palabra, que es la condición misma de su analizabilidad.

“La prueba de la verdad, eso es el análisis, donde se trata de intentar decir lo verdadero, estando ahí el analista compañero para inspirarte una cierta pasión por decir lo verdadero.”

Traducción no oficial del inglés : chat gpt y Claudio Steinmeyer






domingo, 2 de febrero de 2025

ZWISCHEN TRIEB UND BEGEHREN GIBT ES DIE LIEBE

 Berlin, Jan 2025, posted by Claudio Steinmeyer




ZWISCHEN TRIEB UND BEGEHREN GIBT ES DIE LIEBE

Claudio Steinmeyer

(Mein Beitrag 10.01.25 am Seminar der Lacansche Initiative Berlin als Vorbereitung zum New Lacanian School Kongress „Painful loves“)





Als ich den Titel des Themas zum ersten Mal hörte, war ich sofort begeistert. Schon lange hatte ich Lust, über die Liebe zu schreiben. Insbesondere über die Liebe und ihre Beeinflussung durch das Begehren, vielleicht ausgehend davon, wie sie sich dieses Zusammenhang in der klinischen Praxis nach der Pandemie zu manifestieren begann. Und auch versuchen, die beiden Mechanismen zu hinterfragen, die Lacan für Liebe und Begehren privilegierte, nämlich die Metapher und die Metonymie.

Dann überraschte mich der Gebrauch des Singulars im deutschen Titel: schmerzhafte Liebe und nicht schmerzhafte Lieben.

Ist die Liebe immer eine, dieselbe, und auch ihr Schmerz?

Wird der englische Originaltitel ins Spanische übersetzt, begegnet uns ein Plural, "amores dolorosos" (schmerzhafte Lieben), der leicht an den Titel eines großartigen mexikanischen Films erinnert: Amores Perros (aka Deutschland: Von Hunden und Menschen), ein Film, der zufällig von der Liebe handelt, wenn sie schmerzhaft ist.

Heute bringe ich weder feste Schlussfolgerungen noch solide neue Ideen mit, sondern einfach einige Überlegungen und Fragen, die aus meiner Praxis und meiner Lektüre entstanden sind. Und besonders, um die Diskussion aus den vorherigen Präsentationen meiner Kolleg*innen hier, fortzusetzen. Es handelt sich also um eine Art Work-in-Progress.

Erinnern wir uns kurz an das, was die Psychoanalyse uns lehrt: Alles, was mit menschlicher Sexualität zu tun hat, ist das Ergebnis der Schnittstelle von drei Feldern: dem Trieb, der Liebe und dem Begehren (das wir vom freudschen Wunsch differenzieren müssen). Alles, was im Tierreich durch den Instinkt perfekt für Fortpflanzungszwecke funktioniert, wird beim Menschen kompliziert, da das Trauma der Begegnung des Subjekts mit der Sprache ins Spiel kommt.

Auf diese Weise überschneiden sich diese drei Felder nicht vollständig, insbesondere in Bezug auf das Objekt und den Anderen. Und um die Dinge noch komplizierter zu machen, wie wir in den vorherigen Vorträgen gesehen haben, zeigt jedes dieser Felder bei jedem sprechenden Wesen wiederum spezifische Weisen des Verknotens in Bezug auf die Register des Realen, Symbolischen und Imaginären.


Wie unsere Kollegin aus Argentinien, Nieves Soria, entwickelt, rückt das Verknoten all dessen auf der Ebene der Liebe bei sprechenden Wesen immer die Dimension des Körpers in den Vordergrund (1). Wir können mit Soria sagen, dass die Liebe der unmögliche Knoten zwischen dem Körper eines Mannes und dem Körper einer Frau ist. Natürlich gibt es andere Arten von Liebe, andere Gender. Aber bleiben wir heute bei dem, was zwischen einem Mann und einer Frau geschieht – das sollte mehr als genug sein, um uns heute zu beschäftigen.

In diesem Sinne positioniert Lacan das Christentum sehr klar als dasjenige, das der heutigen Liebe im Westen ihren Status verlieh und mit der Ankunft der höfischen Liebe einen besonderen Höhepunkt erreichte (erinnern wir uns nebenbei daran, dass man von keinen höfischen Begehren spricht).

Ich habe bemerkt, dass in letzter Zeit die Patienten eher wegen Liebesangelegenheiten als wegen phänomenologische Problemen mit dem Begehren in die Praxis kommen. Und diese Liebesangelegenheiten sind von der jeweiligen Epoche geprägt. Unsere Epoche ist die postpandemische, von der Technologie durchdrungene Zeit. Eine Technologie, die, wie unser Kollege J. Alemán oft sagt, nichts anderes ist als die Metamorphose der Wissenschaft im Zeitalter des Kapitalismus. So kommen Patienten zu uns, die von Einsamkeit, Verlassenheit, Themen wie Likes, blauen Häkchen oder Problemen mit Ghosting überwältigt sind.

Zurück zu diesem komplexen Geflecht von Verknüpfungen und Wechselbeziehungen zwischen S, I, R sowie Liebe, Begehren und Trieb sagt Lacan, dass es keine sexuelle Beziehung/ bzw Verhältnis oder Komplementarität zwischen Männern und Frauen gibt. Es gibt dort eine Lücke, oder besser gesagt eine Kluft, die durch das Signifikante geöffnet wird, und in der die Liebe eine Funktion einer gewissen Ersatzmetapher übernimmt, um die Knoten zu stabilisieren und ein Treffen zwischen den Geschlechtern zu ermöglichen.

Genau das wird im Einführungstext zum Thema des Kongresses von Patricia Bosquin-Caroz sehr treffend formuliert, wenn sie es folgendermaßen ausdrückt:

“Doch gerade, weil das Begehren nicht mit seinem Objekt zusammenfällt, tritt die Bedeutung der Liebe hervor, die sich aus einer ganz besonderen Operation – der Metapher der Liebe – ergibt. Wir können hier bereits die Prämissen einer späteren These Lacans erkennen: Die Liebe dient als Ersatz für das Nicht-Verhältnis der Geschlechter (non-rapport sexuel).” (2)

Lassen wir uns einen Moment bei der Frage des Begehrens und seiner Nicht-Übereinstimmung mit dem Objekt aufhalten.

Lacan bietet mehrere Konzeptualisierungen zu diesem Thema, die sich auf das Seminar VI und seinen zeitgleichen Text "Die Lenkung der Kur und die Prinzipien ihrer Macht"  beziehen. (3)

Zitieren wir einige:

Das Begehren ist die Metonymie des Mangels an Sein.

Dass der genitale Akt seinen Platz in der unbewussten Artikulation des Begehrens finden muss, das ist die Entdeckung der Analyse. (S. 613)

Die Analyse: sie lässt das Subjekt im Traum als Begehrendes wiederfinden, im Gegensatz dazu, es als Subjekt zu erkennen. (S. 615)

Das Begehren hält lediglich fest, was die Analyse subjektiviert. (S. 615)

Das Begehren manifestiert sich in der Lücke, die die Forderung unterhalb von sich selbst aufreißt, da sie den Mangel des Anderen ins Spiel bringt.

Was dem Anderen gegeben ist zu füllen, da auch ihm das Sein fehlt, ist das, was man Liebe nennt.

Um die liebe Hebe Tizio zu zitieren, die uns leider vor Kurzem verlassen hat:

„Das Begehren wird durch die Metonymie definiert als ein Effekt der Abfolge von Signifikanten. Dies macht es substanzlos, weshalb von der 'Metonymie des Mangels im Sein' gesprochen wird.

Auf diese Weise steht das Begehren in Beziehung zum durchgestrichenen A (A-barred), was bedeutet, dass es von vornherein keinen Punkt de capiton (Stepppunkt) gibt, der die Metonymie zum Stillstand bringen könnte …“ (4)

Und es gibt keine sexuelle Beziehung / Verhältnis u. A. aufgrund der Präsenz des Begehrens, das immer flüchtig, metonymisch und vom Signifikanten abhängig ist, nicht jedoch von den natürlichen Objekten des Instinkts. Jacques-Alain Miller beschreibt das sehr gut: 

“Die Liebe, insbesondere die traditionelle westliche Liebe zwischen einem Mann und einer Frau, hat ein spezifisches Geburtsdatum und einen bestimmten Ort: die höfische Liebe. Seit den Höfen des Mittelalters ist viel Wasser den Fluss hinuntergeflossen, insbesondere mit dem Aufkommen der Sexuierung und der Gender-Theorien.

Doch eines bleibt unverändert: Diese menschliche Erfindung, die Liebe, entstand, um einen strukturellen Mangel auf der Ebene des Begehrens zu korrigieren: das „Es gibt keine sexuelle Beziehung/Proportion“. (5) 

Zur metaphorischen Perspektive der Liebe kommt hinzu, dass sich das Begehren vielleicht in einer eher metonymischen Dynamik einschreibt, 

Die Liebe würde also als ein Ankerpunkt fungieren, den man vielleicht sogar als point de capiton (Stepppunkt) bezeichnen könnte, der nicht nur die Metonymie des Begehrens stoppt, um sich mit einem bestimmten Objekt zu verbinden, sondern auch dessen Eintragung in eine bestimmte historische Diachronie, bzw eine Geschichte, ein Narrativ, ermöglicht.

Der Trägheit, der Statik der Liebe und ihrem metaphorischen Wert kann nur durch das Begehren und dessen metonymisches Handeln entgegengewirkt werden. Umgekehrt kann die metonymische Drift des Begehrens nur durch den synchronischen, metaphorischen Schnitt gestoppt werden, den die Liebe durch eine kontingente Begegnung einbringt.

Wir gelangen so in eine Dynamik, ja sogar Dialektik zwischen Liebe und Begehren, die möglicherweise theoretische und klinische Aktualisierungen benötigt – insbesondere seit der Pandemie und der Explosion der Nutzung sogenannter „antisozialer Netzwerke“, wie sie der argentinische Journalist Horacio Verbitsky nennt. Auf diese Weise begegnen wir nun in der Praxis Erzählungen von schmerzhaften Lieben, die sich durch neue Phänomene wie „Ghosting“ – das Ignorieren des Anderen –, „Gaslighting“ (manipulieren, erniedrigen), „Benching“ und andere soziale Netzwerkephänomene manifestieren. 

Im Bereich der Liebe ist es sogar möglich, auf der Seite des anderen die Erfindung einer Liebe zu erzwingen, wie der von Freud aufgeklärte Mechanismus der Hypnose zeigt, der auch im kürzlich zitierten Einführungstext des Kongresses von P. Bosquin-Caroz erwähnt wird. Der Analytiker kann sich in i(a) positionieren und die Effekte der Verliebtheit fördern, die sowieso strukturell in der Übertragung schon gegeben sind. Er kann auf die Ansprüche antworten, was die Analyse, wie Lacan in Lenkung der Kur (op. cit S. 615) sagt, in die Suggestion führt.

Was jedoch schwieriger ist, ist die Erfindung eines Begehrens; dies bleibt immer auf der Seite des Zuhörens, des Symbolischen, der Interpretation.

Meine Wege zum Weiterarbeiten:

Wenn die Liebe daran scheitert, den Genuss mit dem Begehren zu versöhnen, beginnen wir zu leiden. Unsere Liebe rückt näher an die Seite des Genusses, an die inzestuöse Seite, ohne Beeinflussung durch die symbolische Kastration. Während das Begehren es ermöglicht, dass unsere Liebe nicht an den Genuss des Anderen gebunden bleibt. Das Begehren enthält eine Art Versprechen des Gleitens, das dafür sorgt, dass "das Fehlen nicht fehlt" angesichts der Statik (synchronisch-metaphorisch) der Liebe.  

Wie Jèrôme Lecaux kürzlich in unserem Leseseminar über Die Angst sagte: Eine Sache ist die Liebe mit Begehren, eine andere Sache ist die Liebe ohne Begehren. Von dort aus können wir weiter darüber nachdenken, dass sich Liebe ohne Begehren strukturell als Folge des Inzestverbots manifestieren kann: Du kannst deine Mutter lieben, aber nicht mit ihr schlafen. Oder als Ergebnis klinischer Hemmungen, wie es in Lacans Text über die Jugend von Gide und seine Beziehung zu seiner Cousine Madeleine zu sehen ist – eine Liebe ohne Begehren, eine "weiße Ehe." Später werden wir den Fall von Männern betrachten, bei denen das Gegenteil der Fall ist: Sie begehren Frauen, aber die Liebe bleibt ausgelassen.

Es scheint mir an diesem Punkt angebracht, daran zu erinnern, dass, auch wenn das Thema der Liebe in den Werken von Freud und Lacan in gewisser Weise homogener ist, dies bei der Frage des Begehrens nicht der Fall ist.

Natürlich konnte Freud auf der Ebene der Liebe nie eine Form der Liebe formulieren, die nicht narzisstisch oder anaklitisch war. Lacan brauchte lange Zeit, erst in Seminar XX konnte er über die femenine Liebe sprechen, die in einer anderen Logik als der freudianischen verankert ist. Es handelt sich nun um die "nicht-alles"-Liebe, die über eine imaginäre Liebe hinausgeht.

Vor ein paar Jahren fand auch in Latein-Amerika ein internationales Treffen des Freud'schen Feldes über das “Neue in der Liebe” statt. Dabei wurden mehrere Ansatzpunkte erörtert, basierend auf der Präsentation unseres Kollegen Ronald Portillo:

Bei Freud ist die Liebe Wiederholung. Bei Lacan hingegen hat die Liebe eher den Charakter eines Aufeinandertreffens als eines Wiederfindens; eine Kontingenz eher als eine Notwendigkeit der Wiederholung.  Es ist etwas von der Tyche im Spiel und nicht nur vom Automatismus. In der lacanschen Liebe gibt es etwas Reales und etwas von der Erfindung. Das, was die nicht vorhandene sexuelle Beziehung/Verhältnis ersetzt, ist die Liebe. (6)

Was das Begehren betrifft, ist klar, dass Freud dem Begriff Wunsch Vorrang gab, stark verbunden mit der Formel aus seiner Traumdeutung: Der Traum ist die Erfüllung eines kindlichen und unbewussten Wunsches. Betonen wir das Wort Erfüllung.

Bei Lacan hingegen nimmt das Wort Begehren zweifellos eine viel verbreitete Dimension in seinem Werk ein: das Begehren als Begehren des Anderen, das Begehren nach Nichts, neidisches Begehren, Begehren und Interpretation, Bedürfnis, Forderung und Begehren, das Begehren des Analytikers usw. 

Auch die gesamte lacansche Klinik kann im Hinblick auf die Positionen des Subjekts in Bezug auf das Begehren organisiert werden: unbefriedigt, vorsorglich, unmöglich, verleugnet, verworfen.

Das Begehren entsteht zwischen dem Bedürfnis und dem Anspruch, und bei Lacan ist der Anspruch immer ein Anspruch nach Liebe. Hier sehen wir, wie sich Liebe und Begehren zu verflechten beginnen.

Doch zweifellos bleibt die Referenz auf das Objekt wie bei Freud erhalten, präsentiert jedoch eine wichtige Verknüpfung mit dem Anderen, eine Dimension, die bei Freud offensichtlich nicht vorhanden ist. Das Begehren ist mit dem Anderen. Das Begehren ist immer das Begehren des Anderen, wie einer der wichtigsten lakanschen Aphorismen lautet

Die Liebe, um erneut auf Portillo zurückzukommen, ermöglicht es in einer Paarbeziehung, daran zu glauben, dass man das, was dem Begehren fehlt, in dem Anderen erreichen kann. Nicht nur das, denn gleichzeitig erleichtert den Zugang zu der Befriedigung, nach der der Trieb strebt. (6 op. cit)

Abschließend sei daran erinnert, dass für Lacan das Begehren des Analytikers darin besteht, "die Liebe zum Schweigen zu bringen" (7). Man fördert dann so die Metonymie der freien Assoziation.

Mit diesen Überlegungen können wir nun eine ganz besondere Form der schmerzhaften Liebe einordnen: wenn die Liebe sich vom Begehren löst.

Kürzlich las ich in einem Facebook-Post jemanden, der ein Zitat von Recalcati aufgriff, in dem die Etymologie des Wortes „Begehren“ erläutert wird. Es stammt vom lateinischen „unter dem Himmel stehen und die Sterne betrachten, um sich zu orientieren“; das Begehren ist ein Kompass, ein Kompass, der uns im Realen orientiert.

Daher sagt Lacan, dass man sich nur für eines schuldig fühlen kann: dafür, seinen Kompass, sein Begehren (nicht die Liebe wie beim Christianismus Gebote), aufgegeben zu haben.

Wir haben also die Fälle von Störungen des Begehrens, wie Impotenz oder Frigidität, die in der psychoanalytischen Literatur so ausführlich beschrieben werden. Wie Natalie Wulfing sie in unserem ersten Treffen eingeordnet hat, handelt es sich immer um Variationen, Sackgassen und misslungene Fixierungen einer allgemeinen Degradierung des erotischen Lebens: Wenn der Mann zu sehr an die Liebe zu seiner Mutter gebunden bleibt und keine anderen Frauen begehren kann. Es gibt auch das Gegenbeispiel von Männern, die nur Frauen begehren können, aber wo die Liebe keine Rolle spielt; die gesamte Sexindustrie basiert auf diesem Umstand. Ebenso gibt es Frauen, die ebenfalls an die Liebe zur Mutter fixiert bleiben, ohne diesen Übergang vollziehen zu können, ein Kind vom Vater und später von einem anderen Mann zu begehren.

Um zum Abschluss zu kommen:, erinnert Lacan (8) daran, dass er sich dafür entschieden hat, den Begriff der Angst zu entwickeln, weil dadurch die gesamte Dialektik des Begehrens neu belebt wird. Er trifft eine sehr klare topologische Unterscheidung zwischen Begehren und Angst. Während der Punkt der Angst im Anderen liegt, im Körper der Mutter, gehört das Begehren zum Phantasma, zur Dialektik von Phallus/Kastration, die das Symbolische einführt.

Es ist eine Tatsache, dass viele Patienten aufgrund von Liebesproblemen in die Analyse kommen, deren Affekte Angst sein können, aber auch Traurigkeit oder Schmerz über das abwesende Objekt, den Anderen, “der/die mich nicht mehr lieben kann”. Patienten suchen eher keine Hilfe, wenn sie es sind, die sich trennen, sondern wenn der Andere sich trennt. In diesem Fall verliert die Frage „Was bin ich für den Anderen?“ ihre stabilisierende Antwort. Hier befinden wir uns im Bereich der Liebe.

In diesem Sinne wäre die Traurigkeit eher auf der Seite der Liebesstörungen in ihrer metaphorischen Dimension zu verorten, während die Angst mehr auf der Seite des Begehrens liegt, der Metonymie, die ihren Knotenpunkt verliert.

Wenn das Unbewusste wie eine Sprache strukturiert ist, kann man denken, dass seine beiden großen Operationen (Metapher und Metonymie) genau dann unterschiedliche Wirkungen hervorrufen, wenn sie nicht aufhören, sich nicht zu schreiben. Das heißt, der Subjekt ist dann näher dem Es/Über-Ich ausgesetzt, dem Triebhaften, dem Genießen. Während, wenn diese Operationen auf der Seite des 'Aufhören des Nicht-Schreibens' funktionieren, dann kommt die Kontingenz ins Spiel, die beruhigt, die stabilisiert.

Wir können abschließend sagen, dass es in einer Analyse um den Trieb des Subjekts, die Liebe zum vermuteten Wissen des Analytikers und um das Begehren des Analytikers geht.


LITERATUR:

(1) Soria, N., Nudos del amor, Buenos Aires: Ed. Del Bucle, 2nd. edition 2018, Kapitel 1, pp 11-25

(2) Bosquin-Caroz, P., Präsentation des Kongressthemas: Schmerzvolle Lieben, Webseite der New Lacanian School, 2025. Online erreichbar.

(3) Lacan, J., “Die Lenkung der Kur und die Prinzipen ihrer Macht“ - Schriften II, Trans. Hans-Dieter Gondek, Berlin-Wien: Verlag Turia-Kant, 2015, Parag. #14

(4) Tizio, H., “Deseo e interpretación”.  XVII Jornadas de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis. Tema ¿Quieres lo que deseas? Barcelona, 2018. Online erreichbar.

(5) Miller, J.A.,  „Zeichen der Liebe”, Artikel in der Zeitung Página 12, freie inoffizielle Übersetzung, Buenos Aires, 3. März 2011, Online erreichbar.

(6) Portillo, R., “ Die Liebe als Erfindung”, freie inoffizielle Übersetzung,  Vortrag bei dem XII. Kongress Freud'sches Feld und X. Enapol, Thema des Kongresses: Das Neue in der Liebe, ,  Santiago Chile, 2021, online erreichbar.

(7) Lacan J., „Rede an die Katholiken“ , Trans. Hans-Dieter Gondek, Wien / Berlin: Turia Kant Verlag, 2006, S.13

(8) Lacan, J., Das Seminar, Buch X: “Die Angst”, Ed. J.-A. Miller , Trans. Hans-Dieter Gondek, Wien / Berlin: Turia Kant Verlag, 2010, Seiten 249–257





sábado, 5 de octubre de 2024

Seminar Initiative Berlin "Schmerzvolle Liebe"

 Berlin, Oct. 2024, posted by Claudio Steinmeyer





Hast du wegen der Liebe gelitten? Unerfüllte oder unmögliche Lieben? Eifersucht? Zerbrochen am Ghosting?
Kann man lieben, ohne zu begehren? Begehren, ohne zu lieben? Und was, wenn du den begehrst, den du liebst….
Zweifellos hat die Psychoanalyse dazu etwas zu sagen. Ihre Technik besteht genau darin, in diesen Fragen Erleichterung zu bringen. Die Psychoanalyse, aus der Nähe betrachtet, ist nichts anderes als ein Diskurs über die Liebe. Vielleicht der letzte Diskurs unserer Zeit, zusammen mit der Poesie.
Verpasst nicht unser nächstes Seminar über Schmerzvolle Liebe, veranstaltet von der Initiative Berlin der New Lacanian School. (Anfragen, Anmeldung: nlsinitiativeberlin@gmail.com )
Start: 08.11.2024 – 18:00 Präsenzveranstaltung in der Bibliothek der Initiative Berlin
Wir freuen uns auf dich!








domingo, 1 de septiembre de 2024

Initiative Berlin / LAST CALL!!! Das Psychoanalytische Atelier 2024-2025

 Berlin, Sep. 2024, posted by Claudio Steinmeyer



Initiative Berlin / LAST CALL!!!
Das Psychoanalytische Atelier 2024-2025


Start: Sa. 7. September 2024
Melden Sie sich jetzt an! (Siehe unten)


Weitere Informationen und Texte werden nur an bestätigte Teilnehmer gesendet.

Das Psychoanalytische Atelier der NLS Initiative Berlin-

Die Lehre Jacques Lacans verknüpft und verflechtet die Theorie und Praxis der Psychoanalyse. Denn die Seminare Lacans zu lesen und zu entziffern, lehrt uns zur gleichen Zeit das Entziffern des Unbewussten.
Aus der Position des Nichtwissens und des Nichtverstehens heraus, lesen und entziffern wir das, was uns Lacans Text vermittelt. Diese Begegnung mit dem Text wird zu einer Erfahrung, einer Erfahrung der Theorie und auch der Praxis. Sie lehrt uns die Verortung und Isolierung des Wesentlichen, um die Struktur und Logik des Gesamten zu erkennen.
Das psychoanalytische Atelier bietet eine Seminarreihe und einen klinischen Workshop an und richtet sich in einführender Weise an alle, die eine Erfahrung mit Lacans Lehre machen wollen.
Im Seminar des Ateliers arbeiten wir alle zusammen an dem Entschlüsseln des Texts Lacans, einschließlich den Literaturverweisen, die er uns gibt, und erfahren damit die Art und Weise, wie sich die Klinik erschließen lässt.
Im Workshop des Ateliers lesen wir Fallberichte und besprechen die klinischen und theoretischen Fragen, die sich darin abzeichnen.

Programm 2024-25
1. Das Seminar
DIE ANGST
In seinem 10. Seminar „Die Angst“ entwickelt Lacan sein grundlegendes Konzept des Objekts klein a. Es ist etwas, das die Worte verfehlen, das jedoch eine logische Struktur hat. Durch den Eintritt in die Sprache verloren gegangen, erscheint es als das anziehendste der Objekte im Agalma, und zugleich taucht es nur als Mangel auf.
In der ersten Hälfte des Seminars war Angst als der Affekt, der nicht täuscht, erfasst worden. Von den imaginären Bildern und dem Unheimlichen ging es zu einer Erörterung des symbolischen Mangels, mit dem die Angst verbunden ist. In der zweiten Hälfte des Seminars geht Lacans Forschen zu der Angst als Zeichen des Realen über. Das Reale des Objekts a wird mit dem symbolischen Mangel in der Verbindung zwischen Körper und Sprache ausgearbeitet.
Wir lesen Jacques Lacans Seminar X, „Die Angst“ (Turia & Kant, 2011) und befassen uns mit der 2. Hälfte, angefangen mit den Lektionen 13 und 14.


2. Der Klinische Workshop
WAS IST EIN FALL?
Im klinischen Workshop studieren wir veröffentlichte Fallberichte im Detail. Die Frage, was ein „Fall“ ist, kommt insofern zur Diskussion, als dies einen Bezug zur Auffassung des Textes hat. Der Patient ist nicht der Fall, ein Fall wird konstruiert. Er ist eine notwendige Konstruktion und Deutung eines Analytikers von dem, was an Gesprochenem an ihn gerichtet wurde. Dem liegt zugrunde, dass das Zuhören des Analytikers nicht auf dem Verstehen beruht, sondern auf dem Lesen des Textes des Analysanden. Aus diesem Text lässt sich eine Logik erfassen, die sich von dem, was sich wiederholt, und dem, was um ein Unsagbares kreist, ableiten lässt. Auch unter Berücksichtigung der jeweiligen Art der Übertragung die darin eine Rolle spielt. In einem Fallbericht wird diese Logik mitsamt den Fragen und Lücken darin offengelegt. Die Konstruktion des Falls lädt dazu ein, sie nachzuverfolgen und sich das Sondern der Signifikanten, des Objekts, des Genießens und des Symptoms zu eigen zu machen.


Die Termine für das Atelier 2024-25:
Die gesamte Reihe findet auf Zoom statt
Der 7. Juni 2025 wird in Präsenz in Berlin und auf Zoom stattfinden
Samstags, 10.00 - 14.00 Uhr:
7. September 2024 (Sem. X, Kapitel 13 + 14)
26. Oktober 2024
21. Dezember 2024
22. Februar 2025
26. April 2025
7. Juni 2025 (Präsenz und Zoom)
Terminänderungen vorbehalten!
Seminar: 10.00 – 12.00
Klinischer Workshop: 12.15 – 14.00
Teilnahme: 100 Euro (gesamte Reihe)
Für die Anmeldung oder wenn Sie noch Fragen haben, schreiben Sie eine E-Mail an nataliewuelfing@gmail.com
Den Text von Lacans Seminar X, Die Angst, zur Verfügung zu haben, ist eine Voraussetzung, um die jeweiligen Kapitel des Seminars vorher lesen zu können. Der Fallbericht für den klinischen Workshop wird jeweils eine Woche vor dem Termin an die Teilnehmer versendet.
Das psychoanalytische Atelier wird von Dr. Jérôme Lecaux und Natalie Wülfing geleitet.


INITIATIVE BERLIN : Einladung zur Bildung von Kartellen 2026-27

  Berlin, Sep. 2026, posted by CS