domingo, 15 de febrero de 2026

La historia de Kafka, la niña y la muñecas: una variación de la verdad

 Berlin, Feb. 2026, published by Claudio Steinmeyer




Hacia el XXIV Congreso europeo de la New Lacanian School 

“Variaciones de la verdad en psicoanálisis”


Semanario preparatorio de la Iniciativa Berlín

Mi clase del viernes 30/1/26: "La historia de Kafka, la niña y la muñeca: una variación de la verdad"





Buenas tardes, un gusto volver a estar aquí junto a ustedes en la biblioteca de nuestra Initiative BERLIN de la New Lacanian School, y con quienes nos acompañan a través de la pantalla. Después de las clases de Filomeni y Natalie, estoy muy contento de poder hoy contarles algunas cosas sobre el tema de la Verdad en el Psicoanálisis junto a mi colega Marta. 


Todos saben que yo no soy psicoanalista de niños aunque debo reconocer que mi largo camino como analizante empezó a los 10 años con un corto análisis por una situación familiar y fue con una analista kleiniana -la corriente progresista en aquellos años en Buenos Aires-  y que de alguna manera marcó mi posterior desarrollo. Sí que atiendo adolescentes jóvenes pero niñxs no. Sin embargo, desde que estoy ejerciendo en Berlín desde 2012 nunca pierdo ocasión en promover y hablar del psicoanálisis para niñxs como una opción válida para la infancia berlinesa que como hemos visto claramente a partir de la pandemia la ciudad carece de una infraestructura terapéutica para niñxs.

Por esta razón no es que traigo un caso clínico mío sino más bien una historia que utilizaremos como un caso clínico.


Uno ve lo que pasa en algunas instituciones psicoanalíticas y parecería que el psicoanálisis es un entretenimiento intelectual para mayores de 50 anos para entender y discutir mejor sobre películas. Pero no, el psicoanálisis es una poderosa herramienta para aliviar la angustia y resolver síntomas, en niñxs también.


Definir una verdad es algo complejo. Es uno de esos significantes que nos parecen toda la vida obvios hasta que uno los examina más de cerca y dejan de ser obvios. Incluso desde el psicoanálisis no tenemos un aforismo para explicarlo: es más fácil incluso definir una pulsión, el amor, el deseo, el inconsciente que la verdad. De hecho, en el famoso diccionario de Laplanche-Pontalis ni siquiera figura el concepto. ¿Es la verdad en psicoanálisis lo mismo que la verdad en la moral? ¿En la religión? ¿En la lógica? ¿En la ciencia? ¿Es la verdad para un adulto lo mismo que para un niño, o aún más lejos, tiene la verdad diferentes incidencias según el género, masculino, femenino, diverso? ¿Está la verdad individual hecha de la misma tela que una verdad colectiva?

No son preguntas para las que traigo respuestas, tal vez alguna aproximación, alguna aproximación desde mi recorrido psicoanalítico.


Como bien lo señala Patricia Bosquin-Caroz (PBC) en su texto de presentación del congreso en la enseñanza de Lacan debemos estar abiertos a la dimensión de la verdad como variable (1).


Si el análisis es reconstruir una historia continua PBC, incluso inventarla ahí donde el trauma quedó por fuera del lenguaje, veremos como el famoso escritor Kafka opera como analista de niños de algún modo.


Se trata de una historia extraída del libro de Paul Auster titulado “Brooklyn Follies” (en alemán publicado como Die Brooklyn Revue). Es uno de las conversaciones que el protagonista de la novela, Nathan Glass, mantiene con su amigo Tom. 

Y yo ahora la comparto con ustedes, lectores, que no hayan tenido la oportunidad aún de leer la novela.


Recordemos que Paul Auster tiene además cierta relación de proximidad con el psicoanálisis, por la época, a través de su esposa psicoanalista, además él mismo leyó cosas de Freud y Lacan.

Se trata entonces de una entrañable escena que sucede por cierto en Berlín -probablemente en el Stadtpark del barrio de Steglitz, cerca del Jardín Botánico-  lo que para nosotros le agrega un especial condimento local.


Entonces Paul Auster reproduce  un diálogo entre Nathan y su sobrino Tom. Este último cuenta a su vez una historia que originalmente relata la prometida de Kafka, Dora Diamant. Vamos viendo como la narración presenta entonces varios filtros subjetivos que tanto conviene al psicoanálisis como lo enseñó Lacan en el Seminario sobre La Carta Robada y que actualmente se reproduce en la estructura del pase. 


Basta de preámbulo y vayamos a un extracto resumido que prepare del libro de Paul Auster “ Brooklyn Follies” (2) y les pido disculpas por extenderme un poquito acá pero me parece importante para captar el desarrollo de la verdad en esta historia:


-Vale Tom. Cuéntame ya esa historia. Insiste Nathan.

- De acuerdo. Esa historia. La historia de la muñeca...Estamos en el último año de vida de Kafka, que se ha enamorado de Dora Diamant., una chica polaca de diecinueve o veinte años de familia hasídica que se ha fugado de casa y ahora vive en Berlín.  Tiene la mitad de los años que él, pero es quien le infunde valor para salir de Praga, algo que Kafka desea hacer desde hace mucho, y se convierte en la primera y única mujer con quien Kafka vivirá jamás. Llega a Berlín en el otoño de 1923 y muere la primavera siguiente, pero esos últimos meses son probablemente los más felices de su vida. A pesar de su deteriorada salud. A pesar de las condiciones de Berlín: escasez de alimentos, disturbios políticos, la peor inflación en la historia de Alemania. Pese a ser plenamente consciente de que tiene los días contados.

            >>Todas las tardes, Kafka sale a dar un paseo por el parque. La mayoría de las veces, Dora lo acompaña. Un día, se encuentran con una niña pequeña que está llorando a lágrima viva. Kafka le pregunta qué le ocurre, y ella contesta que ha perdido su muñeca. Él se pone inmediatamente a inventar un cuento para explicarle lo que ha pasado. “Tu muñeca ha salido de viaje”, le dice. “¿Y tú cómo lo sabes?”, le pregunta la niña. “Porque me ha escrito una carta”, responde Kafka. La niña parece recelosa. “¿Tienes ahí la carta?”, pregunta ella. “No, lo siento”, dice él, “me la he dejado en casa sin darme cuenta, pero mañana te la traigo.” Es tan persuasivo, que la niña ya no sabe qué pensar. ¿Es posible que ese hombre misterioso esté diciendo la verdad?

            >>Kafka vuelve inmediatamente a casa para escribir la carta. Se sienta frente al escritorio y Dora, que ve cómo se concentra en la tarea, observa la misma gravedad y tensión que cuando compone su propia obra. No es cuestión de defraudar a la niña. La situación requiere un verdadero trabajo literario, y está resuelto a hacerlo como es debido. Si se le ocurre una mentira bonita y convincente, podrá sustituir la muñeca perdida por una realidad diferente, falsa, quizá, pero verdadera en cierto modo y verosímil según las leyes de la ficción.

            >>Al día siguiente, Kafka vuelve apresuradamente al parque con la carta. La niña lo está esperando, y como todavía no sabe leer, él se la lee en voz alta. La muñeca lo lamenta mucho, pero está harta de vivir con la misma gente todo el tiempo. Necesita salir y ver mundo, hacer nuevos amigos. No es que no quiera a la niña, pero le hace falta un cambio de aires, y por tanto deben separarse durante una temporada. La muñeca promete entonces a la niña que le escribirá todos los días y la mantendrá al corriente de todas sus actividades.


            < Tres semanas.

Uno de los escritores más geniales que han existido jamás sacrificando su tiempo (su precioso tiempo que va menguando cada vez más) para redactar cartas imaginarias de una muñeca perdida. Dora dice que escribía cada frase prestando una tremenda atención al detalle, que la prosa era amena, precisa y absorbente. En otras palabras, era su estilo característico, y a lo largo de tres semanas Kafka fue diariamente al parque a leer otra carta a la niña. La muñeca crece, va al colegio, conoce a otra gente. Sigue dando a la niña garantías de su afecto, pero apunta a determinadas complicaciones que han surgido en su vida y hacen imposible su vuelta a casa. Poco a poco, Kafka va preparando a la niña para el momento en que la muñeca  desaparezca de su vida por siempre jamás. Procura encontrar un final satisfactorio, pues teme que, si no lo consigue, el hechizo se rompa. Tras explorar diversas posibilidades, finalmente se decide a casar a la muñeca. Describe al joven del que se enamora, la fiesta de pedida, la boda en el cambo, incluso la casa donde la muñeca vive ahora con su marido. Y entonces, en la última línea, la muñeca se despide de su antigua y querida amiga.

            >>Para entonces, claro está, la niña ya no echa de menos a la muñeca. Kafka le ha dado otra cosa a cambio, y cuando concluyen esas tres semanas, las cartas le han aliviado de su desgracia. La niña tiene tiene la historia, y cuando una persona es lo bastante afortunada para vivir dentro de una historia, para habitar un mundo imaginario, las penas de este mundo desaparecen. Mientras la historia sigue su curso, la realidad deja de existir.



Es notable como en la historia que acabamos de escuchar, Auster hace referencia a la verdad como ficción, muy similar a la conceptualización que tiene Lacan de la verdad a la altura del seminario VII (y que repite en Lituratierra) y que precisamente cita PBC “la verdad tiene estructura de ficción”. (3)


Ahora bien, si ya la verdad es difícil de definir, la ficción no lo es menos complejo. ¿Qué es una ficción? Hasta la literatura tiene problemas con definirla. Sin duda uno de los puntos centrales de la ficción en literatura es el así llamado pacto ficcional, algo así como que el lector da su consentimiento en dejarse engañar por un rato. Otro eje importante es que en la ficción lo esencial no es que pueda ocurrir cualquier cosa, sino que aquello que ocurre a partir de la imaginación del autor ofrezca un sentido aun tratándose de guerras en lejanas galaxias.


Con ese ejemplo llegamos a la ciencia ficción, muy de moda actualmente en estos tiempos autoritarios distópicos en los que se promueve un género literario – y no es casual- que solo mire al futuro relegando el pasado, la historia, a un segundo plano: hay que mirar para adelante, como se dice.


Freud en 1917 escribe un breve texto sobre el recuerdo infantil de Goethe que aparece en su autobiografía en Poesía y Verdad. Un precioso texto que por cierto ya lo había trabajado el año pasado Natalie en relación con el amor y la imposibilidad del encuentro del sujeto con su objeto de deseo. Yo señalaré brevemente la perspectiva que subraya el propio Freud: la diferencia entre los recuerdos propios de nuestra infancia y lo que los demás nos han contado de nuestra infancia, distinción siempre recurrente en cualquier análisis. Es como que lo que otras personas nos han dicho comienza a confundirse con nuestras propias observaciones personales. Las narraciones de los demás empiezan a actuar como ficciones literarias que le dan estructura a la verdad. No por nada Freud habla de la novela familiar del neurótico, e.d una ficción familiar con valor de verdad.


Siguiendo esta línea, PBC le da una vuelta de tuerca al tema al invitarnos a considerar las ficciones no como ilusiones o engaños, sino como mitos o las teorías sexuales infantiles es decir “estructuras narrativas que permiten dar cuenta de lo indecible” de lo traumático, de lo real.

PBC agrega: 

“el discurso que se establece en el discurso analítico es una cuestión de ficción, una verdad mentirosa. El lenguaje es un semblante y, con respecto a lo real, solo puede mentir.” (4)

En esta perspectiva la ficción aparece entonces como una verdad mentirosa una especie de semblante, un invento para dar cuenta de un real del que nunca se podrá decir toda la verdad. A partir de aca será interesante empezar a pensar qué diferencia a una verdad mentirosa de una fake news, ¿se trata siempre de la misma posición del sujeto respecto de la verdad?


En mi opinión, así es como la verdad deja de estar inscripta en el campo de la moral (como oposición a la mentira respecto de una verdad inmanente, permanente) y se inscribe en el campo de la ética, de la ética del analista siempre y cuando sea una verdad que, cito nuevamente a PBC: “Para Lacan, la verdad no va sin un relato que restaure la continuidad de la historia del sujeto, dando sentido a lo que no pudo decirse o apenas pudo ser dicho.

La narración se hace “cargo de lo que queda como un agujero en la realidad del sujeto, y da así sentido a sus traumas, a sus imágenes imborrables, a sus escenas monumentales”. (5)


Esto será ahora una verdad cambiante, una verdad que avanzará y retrocederá. Una verdad por épocas. Una verdad mentirosa. Como describe Miller lo que sucede en un análisis


Termina PBC aportando una idea esencial, si la verdad tiene estructura de ficción, esta ficción esta dirigía a un otro, en la transferencia. Es una narración que no tiene una continuidad única, congelada, eterna, sino que se avanza a retazos, se llena una laguna la otra no, lo que se llenó ahora por ahí en un año es reinterpretado de manera diferente la historia se va transformando en una Hystorie hecha de fragmentos de verdad o de verdades mentirosas como dice Miller. En definitiva, la verdad es narrativa, y al inscribirse en un análisis es ética antes que una pertenencia al campo de la exactitud. Es la narrativa con la que el sujeta mejor pueda vivir y soportar lo imposible de la no-relacion sexual. 


Así, la verdad varía y se pluraliza, mientras que la hystoria debe entenderse, desde ahora, como aquello que se construye para un otro en una dimensión transferencial. No hay una continuidad ideal, perfecta, eterna. Esta verdad está basada en cierto sentido en el amor de transferencia.

Quizás acá podrá haber un punto de apoyo en diferenciar la verdad mentirosa de las fake news, estas últimas no están basadas en el amor sino en su par contrario en el odio, o en todo caso en el poder, en el discurso del amo.


Volviendo a la anécdota de Kafka y la niña, esta presta su interés para nosotros porque refleja  algunas cuestiones que ilustran muy bien lo que podemos encontrar en un caso clínico y no sólo en el psicoanálisis con niños:

La pérdida del objeto de juego que puede precipitar un duelo, un trauma, un síntoma. El encuentro con el psicoanalista. Los efectos del discurso de la histeria que ponen a trabajar a su destinatario. El deseo del analista en la decisión que instaura el acto a la entrada –reflejado en la inmediatez con la que Kafka decide tomar cartas en el asunto; la puesta en juego del amor de transferencia junto a la regularidad de los encuentros que proponen un tope a la regularidad de la repetición del goce; la interpretación que en este caso tiene cierto valor de construcción y su relación con la verdad lógica.  Al respecto me parece oportuno citar a Freud en este punto: “Con mucha frecuencia no logramos que el paciente recuerde lo que ha sido reprimido. En lugar de ello, si el análisis es llevado a cabo correctamente, producimos en él una firme convicción de la verdad de la construcción que logra el mismo resultado terapéutico que un recuerdo vuelto a evocar.”  (6) Y esta maniobra con las cartas que hace Kafka se parece en parte a una construcción, tiene elementos de ficción es en parte una realidad falsa pero a la vez verdadera, verosímil según las leyes de la ficción.

Si la verdad tiene estructura de ficción, obviamente no es cualquier ficción en un análisis. Si un analista hace una construcción basada puramente en su propio acervo literario, y sin embrago ésta tiene efectos de verdad en el analizante: ¿es una ficción verdadera o una fake news? Recordemos que, en la literatura, en el género de la ficción, es necesario cierto “pacto ficcional” con el lector. Si la ficción se basa en el pacto ficcional esto no es estrictamente lo que ocurre en un análisis, el analizante no va al analista para “dejarse engañar”, pero hay otra dinámica similar en juego que es la confianza en el analista, vg la suposición de un saber.


De esta manera yo entiendo que  la construcción no es una fake news o dicho en la clave actual no pertenece al registro de la posverdad. La construcción, las cartas de Kafka, ponen en juego algo del orden de la transferencia en su vertiente del amor. En este punto podemos recordar como Lacan en Lituratierra refiere la ficción a la cortesía y en Lacan la cortesía es amor. Mientras que las fake news movilizan el odio.

Y en efecto la niña logra cierto alivio al reintegrar la subjetividad en una historia que le devuelve en forma invertida el deseo oculto en su propio lapsus de perder a la muñeca.




BIBLIOGRAFIA


1) Bosquin-Caroz, P., Varity. Variations of Truth in Psychoanalysis. Presentation of the NLS Congress Theme 2026, p.1. Available at: https://www.amp-nls.org/wp-content/uploads/2025/07/ARGUMENT-NLS-CONGRESS-2026-PBC.pdf


2) Auster, Paul, Die Brooklyn-Revue, trans. W. Schmitz, Berlin, Rowohlt Taschenbuch Verlag, 2012, Chap. „Nach Norden“ – p. 176-180


3) Lacan, J., The Seminar of Jacques Lacan, Book VII (1969–1970), The Ethic of Psychoanalysis, ed, J.-A. Miller, trans. Diana Rabinovich, Buenos Aires: Ed. Paidos, Chap. 1, p.22


4) Bosquin-Caroz, P., Varity. Variations of Truth in Psychoanalysis. Op. cit p.4


5) Bosquin-Caroz, P., Varity. Variations of Truth in Psychoanalysis. Op. cit p.7


6) Freud, S. Construcciones en el psicoanálisis.1937  Obras completas- trans. Dr. López Ballesteros – Madrid, Biblioteca Nueva 1981 – Tomo III p. Parag 3 – p. 3371



Bibliografía optativa, complementaria no citada en el texto:


1) Dora  D i a m a n t , “Mein Leben mit Kafka (mi vida con Kafka) ” , Ed. H a n s-G e r d Koch , B e r l i n 1 9 9 5 , Pg. 174-185 .

2) Donald Winnicott: Realidad y Juego

3)  ¿Qué es la ficción en la literatura? :  Julián Pérez Porto y Ana Gardey /

4)  Apuntes de las clases teóricas  „Introducción a la Ciencia de la Literatura “ , Freie Universität Berlin, 2025


Se agradecen los comentarios y correcciones de mis compañeros de cartel y colegas en Berlín y en BsAs. A mi hija Diana por las fotografías y sus aportes desde la Ciencia de la Literatura. 




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miércoles, 4 de febrero de 2026

Die Geschichte der Puppe: eine Wahriation in der Psychoanalyse

 Berlin, febrero 2026, publicado por Claudio Steinmeyer




Frontansicht des Hauses von Franz Kafka in Berlin, in dem er von 1923 bis 1924 lebte.


Eine Wahrheit zu definieren ist etwas Komplexes. Es ist eines jener Signifikanten, die uns ein Leben lang selbstverständlich erscheinen, bis man sie genauer untersucht – und dann hören sie auf, selbstverständlich zu sein. Selbst in der Psychoanalyse haben wir kein geflügeltes Wort, um sie zu erklären: Es ist sogar einfacher, einen Trieb, die Liebe, das Begehren oder das Unbewusste zu definieren als die Wahrheit. Tatsächlich taucht der Begriff im berühmten Wörterbuch von Laplanche und Pontalis nicht einmal auf.

Ist die Wahrheit in der Psychoanalyse dasselbe wie die Wahrheit in der Moral? In der Religion? In der Logik? In der Wissenschaft? Ist die Wahrheit für einen Erwachsenen dieselbe wie für ein Kind – oder noch weiter gedacht, hat die Wahrheit unterschiedliche Auswirkungen je nach Geschlecht, männlich, weiblich, divers? Besteht die individuelle Wahrheit aus demselben Stoff wie eine kollektive Wahrheit?

Das sind keine Fragen, für die ich Antworten mitbringe – vielleicht eine Annäherung, eine Annäherung aus meinem psychoanalytischen Werdegang.

Wie Patricia Bosquin-Caroz (PBC) in ihrem Einführungstext zum Kongress treffend hervorhebt, müssen wir in der Lehre Lacans für die Dimension der Wahrheit als Variable offen sein (1).

Wenn Analyse bedeutet, eine Geschichte zu rekonstruieren, so PBC, oder sie sogar dort zu erfinden, wo das Trauma außerhalb der Sprache geblieben ist, dann werden wir sehen, wie der berühmte Schriftsteller Kafka in gewisser Weise als Kinderanalytiker wirkt.

Es handelt sich um eine Geschichte aus dem Buch von Paul Auster mit dem Titel Brooklyn Follies (auf Deutsch veröffentlicht als Die Brooklyn Revue) (2). Es ist eines der Gespräche, die der Protagonist des Romans, Nathan Glass, mit seinem Neffen Tom führt.

Und ich teile sie nun mit Ihnen, den Leserinnen und Lesern, die vielleicht noch nicht die Gelegenheit hatten, den Roman zu lesen.

Erinnern wir uns auch daran, dass Paul Auster zudem eine gewisse Nähe zur Psychoanalyse gehabt hat. Es handelt sich also um eine rührende Szene, die übrigens in Berlin spielt – wahrscheinlich im Stadtpark des Bezirks Steglitz, in der Nähe des Botanischen Gartens –, was dem Ganzen in unserem Rahmen eine besondere lokale Note gibt.


Paul Auster gibt also einen Dialog zwischen Nathan und seinem Neffen Tom wieder. Letzterer erzählt wiederum eine Geschichte, die ursprünglich von Kafkas Verlobter Dora Diamant berichtet wurde. Wir sehen hier also, wie die Erzählung mehrere subjektive Filter durchläuft – etwas, das der Psychoanalyse sehr entgegenkommt, wie Lacan im Seminar über Der entwendete Brief gelehrt hat und wie es sich heute in der Struktur des Passes wiederfindet.


Genug der Vorrede, und wenden wir uns einem zusammengefassten Auszug zu, den ich aus Paul Austers Geschichte vorbereitet habe. Ich bitte euch um Entschuldigung, dass ich hier ein wenig ausschweife, aber es erscheint mir wichtig, um die Entwicklung der Wahrheit in dieser Geschichte zu erfassen:


Der Protagonist des Romans, Nathan, trifft nach vielen Jahren seinen Neffen Tom wieder, und sie erzählen sich gegenseitig, was im Leben so geschehen ist. In diesem Zusammenhang erinnert sich Tom an eine Anekdote aus dem Leben Kafkas und macht sich daran, sie seinem Onkel zu erzählen.


“-Gut. Dann erzähl mir jetzt die Geschichte.

„Also schön. Die Geschichte. Die Geschichte mit der Puppe….Es ist Kafkas  letztes Lebensjahr, er hat sich in Dora Diamant verliebt, eine junge Frau von neunzehn oder zwanzig Jahren, die von ihrer chassidischen Familie in Poland fortgelaufen ist und jetzt in Berlin lebt. Sie ist halb so alt wie er, und doch ist sie es, die ihm den Mut gibt, Prag zu verlassen – was er seit Jahren hat tun wollen - , und sie wird die erste und einzige Frau, mit der er jemals zusammengelebt hat. Im Herbst 1923 kommt er nach Berlin, im Frühjahr darauf stirbt er; aber diese letzten Monate sind wahrscheinlich die glücklichsten seines Lebens. Trotz seines immer schlechteren Gesundheitszustandes. Trotz der gesellschaftlichen Verhältnisse in Berlin: Nahrungsmittelknappheit, politische Krawalle, die schlimmste Inflation der deutschen Geschichte. Trotz der Gewissheit, dass er nicht mehr lange auf dieser Welt leben wird.

Jeden Nachmittag geht Kafka im Park spazieren. Dora kommt meistens mit. Eines Tages begegnen einem kleinen Mädchen, es weint und ist vollkommen außer sich vor Schmerz.  Kafka fragt die Kleine, was denn los ist, und sie sagt, sie hat ihre Puppe verloren. 

 Und er denkt sich auf der Stelle eine Geschichte aus, um zu erklären, was da passiert ist. „Deine Puppe macht nur gerade eine Reise“, sagt er. „Woher weißt du das?“ fragt das Mädchen. „Weil sie mir einen Brief geschickt hat“, sagt Kafka. Das Mädchen scheint misstrauisch. „Hast du ihn bei dir?“ fragt es. „Nein“, sagt er, „ich habe ihn zu Hause liegen lassen, aber ich werde ihn dir morgen mitbringen.“ Er spricht so überzeugend, dass die Kleine nicht mehr weiß, was sie denken soll. Ist es denn möglich, dass der seltsame Fremde die Wahrheit sagt?

Kafka kehrt sofort nach Hause zurück, um den Brief zu schreiben. Er setzt sich an seinen Schreibtisch, und Dora, die ihn beobachtet, bemerkt, dass er mit der gleichen Ernsthaftigkeit und Spannung zu Werke geht wie bei seiner schriftstellerischen Arbeit. Er hat nicht vor das kleine Mädchen hinters Licht zu führen. Das ist echte literarische Anstrengung, denn er will das unbedingt richtig hinbekommen. Er braucht eine schöne, überzeugende Lügengeschichte, die den Verlust des Mädchens durch eine andere Wirklichkeit ersetzen will – eine Falsche Wirklichkeit, mag sein, aber wahr und glaubhaft nach den Gesetzen der Dichtung.


Am nächsten Tag eilt Kafka mit dem Brief in dem Park zurück und liest den Brief vor. Die Puppe ist untröstlich, aber sie konnte es einfach nicht mehr ertragen, immer mit denselben Menschen zusammen zu sein. Sie will in die weite Welt hinaus und neue Freunde kennen lernen. Natürlich hat sie das kleine Mädchen sehr gern, aber sie sehnt sich nach Abwechslung, und daher müssen sie sich für eine Weile trennen. Zum Schluss verspricht die Puppe, der Kleinen täglich zu schreiben, und sie über ihre Erlebnisse auf dem Laufenden zu halten.


An dieser Stelle wird die Geschichte nun wahrlich herzzerreißend……..


 ………Und drei Wochen lang geht er täglich in den Park und liest dem Mädchen einen Brief vor. 

………..Nachdem er verschieden Möglichkeiten durchgespielt hat, entscheidet er sich schließlich, die Puppe zu verheiraten…….Und in der letzten Zeile nimmt die Puppe endgültig Abschied von ihrer geliebten alten Freundin.


Natürlich vermisst die Kleine ihre Puppe inzwischen gar nicht mehr. Kafka hat ihr stattdessen etwas anderes geschenkt, und am Ende dieser drei Wochen haben die Briefe sie von ihrem Unglück geheilt. Jetzt hat sie die Geschichte, und wenn ein Mensch das Glück hat, in einer Geschichte, in einer Phantasiewelt leben zu dürfen, legen sich die Schmerzen der wirklichen Welt. Solange die Geschichte weitergeht, existiert die Wirklichkeit nicht mehr. “


Es ist bemerkenswert, wie Auster in der gerade gehörten Geschichte auf die Wahrheit als Fiktion anspielt, ganz ähnlich wie Lacan die Wahrheit im Seminar VII (und später in Lituratierra) konzeptualisiert und wie PBC es genau zitiert: „Die Wahrheit hat die Struktur einer Fiktion."


Die Wahrheit ist also schon sehr schwer zu definieren; die Fiktion ist diesbezüglich nicht weniger komplex. Was ist eine Fiktion? Selbst die Literaturwissenschaft hat Schwierigkeiten, sie zu bestimmen. Zweifellos gehört zu den zentralen Punkten der Fiktion in der Literatur der sogenannte fiktionale Pakt, also etwas wie die Zustimmung des Lesers, sich für eine Weile täuschen zu lassen. Ein weiterer wichtiger Aspekt ist, dass es in der Fiktion nicht darum geht, dass alles Mögliche geschehen kann, sondern dass das, was aus der Vorstellungskraft des Autors hervorgeht, einen Sinn bietet – selbst wenn es sich um Kriege in fernen Galaxien handelt.


Bei Freud selbst gibt’s den Unterschied zwischen den eigenen Erinnerungen aus unserer Kindheit und dem, was andere uns über unsere Kindheit erzählt haben – eine Unterscheidung, die in jeder Analyse immer wiederkehrt. Es ist etwa so, als beginne das, was andere uns gesagt haben, sich mit unseren eigenen persönlichen Beobachtungen zu vermischen. Die Erzählungen der anderen beginnen wie literarische Fiktionen zu wirken, die der Wahrheit eine Struktur verleihen. Nicht umsonst spricht Freud vom Familienroman des Neurotikers, d. h. einer familiären Fiktion mit Wahrheitswert.


In dieser Linie treibt PBC das Thema weiter voran, indem er uns dazu einlädt, die Fiktionen nicht als Illusionen oder Täuschungen zu betrachten, sondern als Mythen oder als kindliche Sexualtheorien, das heißt als „narrative Strukturen, die es erlauben, das Unsagbare“ – das Traumatische, das Reale – „fassbar zu machen“.

PBC fügt hinzu:

„Der Diskurs, der sich im analytischen Diskurs etabliert, ist eine Frage der Fiktion, eine lügnerische Wahrheit. Die Sprache ist ein Schein, und in Bezug auf das Reale kann sie nur lügen.“


Aus dieser Perspektive erscheint die Fiktion somit als eine lügnerische Wahrheit, als eine Art symbolische Konstruktion, die dazu dient, dem Realen ein Ausdruck zu verleihen, über das niemals die ganze Wahrheit gesagt werden kann. Von hier aus wird es interessant, darüber nachzudenken, was eine lügnerische Wahrheit von einer Fake News unterscheidet: Handelt es sich stets um dieselbe Position des Subjekts gegenüber der Wahrheit?


Meiner Ansicht nach ist es auf diese Weise, dass die Wahrheit aufhört, im Feld der Moral eingeschrieben zu sein (als Gegensatz zur Lüge in Bezug auf eine immanente, dauerhafte Wahrheit), und sich vielmehr im Feld der Ethik verortet – genauer gesagt, in der Ethik der Psychoanalyse, sofern es sich um eine Wahrheit handelt, die, um erneut PBC zu zitieren: „Für Lacan nicht ohne eine Erzählung geht, die die Kontinuität der Geschichte des Subjekts wiederherstellt und dem Sinn verleiht, was nicht gesagt werden konnte oder nur kaum gesagt werden konnte.

Die Erzählung übernimmt die Verantwortung für das, was als ein Loch in der Realität des Subjekts verbleibt, und gibt so seinen Traumata, seinen unauslöschlichen Bildern und seinen monumentalen Szenen einen Sinn.“ (5)


Es handelt sich nun um eine sich wandelnde Wahrheit, eine Wahrheit, die voranschreitet und zurückweicht. Eine Wahrheit nach Epochen. Eine lügnerische Wahrheit. So beschreibt Miller das, was sich in einer Analyse vollzieht.  

In diesem Zusammenhang scheint es mir angebracht, an dieser Stelle Freud zu zitieren: „Sehr häufig gelingt es uns nicht, den Patienten dazu zu bringen, sich an das zu erinnern, was verdrängt worden ist. Stattdessen erzeugen wir, sofern die Analyse korrekt durchgeführt wird, in ihm eine feste Überzeugung von der Wahrheit der Konstruktion, die dasselbe therapeutische Ergebnis erzielt wie eine wiedererweckte Erinnerung.“ (6)

Auf diese Weise verstehe ich, dass die Konstruktion keine Fake News ist oder – in der heutigen Terminologie – nicht dem Register der Post-Wahrheit angehört. Die Konstruktion, die Kafkas Briefe darstellen, setzt etwas von der Ordnung der Übertragung in ihrer Dimension der Liebe ins Spiel. An diesem Punkt können wir daran erinnern, wie Lacan in Lituraterre die Fiktion auf die Höflichkeit bezieht, und bei Lacan ist die Höflichkeit Liebe. Währenddessen mobilisieren Fake News den Hass.

Und tatsächlich gelingt es dem Mädchen, eine gewisse Erleichterung zu finden, indem sie ihre Subjektivität wieder in eine Geschichte reintegriert, die ihr – in invertierter Form – das in ihrem eigenen Versprecher verborgene Begehren zurückgibt, nämlich das Begehren, die Puppe zu verlieren.







LITERATUR


1) Bosquin-Caroz, P., Varity. Variations of Truth in Psychoanalysis. Presentation of the NLS Congress Theme 2026, p.1. Available at: https://www.amp-nls.org/wp-content/uploads/2025/07/ARGUMENT-NLS-CONGRESS-2026-PBC.pdf


2) Auster, Paul, Die Brooklyn-Revue, trans. W. Schmitz, Berlin, Rowohlt Taschenbuch Verlag, 2012, Chap. „Nach Norden“ – p. 176-180


3) Lacan, J., The Seminar of Jacques Lacan, Book VII (1969–1970), The Ethic of Psychoanalysis, ed, J.-A. Miller, trans. Diana Rabinovich, Buenos Aires: Ed. Paidos, Chap. 1, p.22


4) Bosquin-Caroz, P., Varity. Variations of Truth in Psychoanalysis. Op. cit p.4


5) Bosquin-Caroz, P., Varity. Variations of Truth in Psychoanalysis. Op. cit p.7


6) Freud, S. Konstruktionen in der Psychoanalyse.1937 Gesammelte Werke - trans. Dr. López Ballesteros – Madrid, Biblioteca Nueva 1981 – Band III -  Parag 3 – S. 3371



Weitere - nicht zitierte Literatur:


1) D o r a D i a m a n t , ›M e i n L e b e n m i t F r a n z K a f ka‹ , i n : »Als Kafka mir

entgegenkam ...« Erinnerungen an Franz Kafka, h r s g . v o n H a n s-G e r d K o ch , B e r l i n 1 9 9 5 , S . 1 7 4-1 8 5 .

2) Donald Winnicott: Vom Spiel zur Kreativität

3) Was ist Fiktion in der Literatur:  Julián Pérez Porto y Ana Gardey /

4) Unterrichtnotizen aus Vorlesungen „Einführung in die Literaturwissenschaft“ der Freie Universität Berlin 2025







domingo, 1 de febrero de 2026

La emergencia es ahora - por Siri Hustvedt

published by Claudio Steinmeyer , Berlin , Feb 2026 




Siri Hustvedt

“La emergencia es ahora”

publicacion original:  Writers for Democratic Action. 27/1/26



Al principio de la ocupación nazi de Noruega, mi madre se unió a una protesta. Ella y un grupo de estudiantes del gimnasio al que asistían cantaron canciones de protesta frente a las casas de conocidos simpatizantes nazis. Más tarde, tras ser arrestada, le dieron la opción de pagar una multa o ir a la cárcel durante nueve días. Eligió la cárcel. Su carcelero era un nazi noruego. Mi madre tenía dieciocho años cuando cumplió su condena. Siempre decía que, tan solo unos meses después, a nadie se le ocurría organizar una protesta abierta. Toda la oposición pasó a la clandestinidad.

En Minneapolis, a cuarenta y cinco minutos en coche de mi ciudad natal, Northfield, Minnesota, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está aterrorizando la ciudad. Si bien algunas personas son más vulnerables que otras —cualquiera que sea negro, moreno o hable con acento—, nadie está a salvo. Se han llevado a niños. El ICE amenaza las escuelas. Toda persona que sale de su casa tiene miedo de ser detenida. El ICE tiene licencia para matar personas, como dijo el vicepresidente, con "inmunidad absoluta".

La brutalidad es el lenguaje del autoritarismo. Grupos paramilitares impusieron el poder estatal en países fascistas durante el siglo XX. El RSS en India es una fuerza paramilitar que cultivó estrechas relaciones con el fascismo europeo y ahora está aliada con Modi. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) es el ejecutor paramilitar de Trump II. Las comparaciones con los Camisas Pardas y Negras no son exageradas ni extremas. Los paralelismos entre lo que ocurrió en Europa en el siglo XX y lo que ocurre ahora en Estados Unidos son reales y aterradores.

Mientras la industria tecnológica, los bancos, los bufetes de abogados, las universidades, las corporaciones y demasiados demócratas en el Congreso se han sumado al nuevo régimen, la gente común se resiste. La presión continua sobre los representantes del gobierno y los senadores es vital, pero no suficiente. Las protestas masivas, ruidosas pero pacíficas, los paros, las huelgas y la ayuda a las personas en peligro de ser deportadas, despedidas, silenciadas o asesinadas son el camino a seguir. El régimen de Trump quiere violencia de los manifestantes. La misión del ICE en las ciudades tiene como objetivo fomentar la violencia que luego puede utilizarse como propaganda mediática para gritar insurrección e invocar la Ley de Insurrección. Un solo video viral de un solo encuentro violento es suficiente. La no violencia es crucial para la resistencia porque tiene un poder genuino. Aumentará nuestra fuerza.

A mi padre, que nació en una cabaña de troncos en Minnesota en 1922, le gustaba la palabra "vecindad". Los vecinos de la pequeña comunidad rural noruega-estadounidense donde creció se ayudaban mutuamente con las tareas agrícolas, la construcción de graneros, la conservación de alimentos enlatados y la confección de colchas. Alimentaban a los dolientes y atendían a los enfermos. La vecindad es una característica arraigada en Minnesota. La veo ahora en la resistencia de Minneapolis. La gente lleva víveres a quienes no pueden salir de casa. Monitorean los movimientos del ICE. Filman y dan testimonio de la crueldad. Protegen a sus vecinos.

Nadie puede predecir con precisión qué sucederá a continuación ni cuántas personas más morirán, pero es hora de que quienes se preocupan por los derechos humanos se movilicen ahora, porque esto es una emergencia. Si la república no está ya perdida, claramente está agonizando.

Es hora de acabar con el discurso delirante de "¿Es esto una crisis constitucional?" y la preocupación por la "polarización". Ya hemos superado eso. Cuando la Corte Suprema otorgó amplia inmunidad a un presidente por "actos oficiales", socavó la Constitución estadounidense y creó una crisis que muchos medios de comunicación interpretaron como un fallo más para analizar. Vivimos en un país que libró una guerra civil por la esclavitud. La administración actual quiere instaurar un estado blanco, nacionalista cristiano y autocrático. Estamos polarizados por razones éticas.

El discurso de odio y la propaganda racista, misógina y xenófoba no esperan una respuesta meditada de las personas a las que ha calificado de "bajo coeficiente intelectual", "criminales" de "países de mierda" y "lunáticos de la izquierda radical". El ICE no está ocupando las calles de las ciudades estadounidenses, amenazando, deportando y asesinando a personas con las que esperan tener una conversación amistosa para reducir la "polarización".

La memoria es importante: la memoria histórica del genocidio de los pueblos indígenas, de la esclavitud, las leyes de Jim Crow, el sufragio femenino y la liberación femenina, los movimientos por los derechos civiles, contra la guerra, LGBTQ+ y por los derechos de las personas con discapacidad. La memoria personal también cuenta. Recuerdo a mis padres. La evocación de la buena vecindad de mi padre, un hombre de izquierdas, y la decisión de mi madre de ir a la cárcel. Es doloroso decirlo, pero me alegra que ninguno de ellos haya vivido para ver a Trump en su segunda encarnación.

El partido nazi en Noruega, liderado por el infame Quisling (cuyo nombre ha llegado a significar traidor en inglés), dio la bienvenida a la invasión del país. No estoy argumentando que Noruega bajo ocupación sea lo mismo que el ICE ocupando ciudades estadounidenses ahora, pero la disyuntiva moral entre aceptar el fascismo y oponerse a él es la misma. La disyuntiva para mi joven madre entonces y para muchos noruegos fue clara: colaboración o resistencia. Esa es la disyuntiva que enfrentamos ahora.

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Traducción gentileza Juan González - Posada






sábado, 3 de enero de 2026

SEMINAR INITIATIVE BERLIN / Behandlung der Wahrheit in der lacanschen Kinderpsychoanalyse - mein Beitrag am Fr. 30.01.26



Behandlung der Wahrheit in der lacanschen Kinderpsychoanalyse

 




Am Freitag, den 30.01.2026 um 18:30 Uhr, werde ich einen klinischen Fall vorstellen, der aus der literarischen Fiktion entnommen ist, und in der Kafka als Analytiker eines Mädchens auftritt. Theoretische Verknüpfung mit Seminar VII, Konstruktionen und dem Vorbereitungstext zu den kommenden Europäischen Kongress über die Variationen der Wahrheit.
Die Veranstaltung findet in der Bibliothek unserer Institution, Initiative Berlin der New Lacanian School in Charlottenburg, Berlin, statt.
Format: auf Deutsch, Präsenz und Zoom.
Die Veröffentlichung ist auf Spanisch verfügbar.
Weitere Informationen und Anmeldung in Kürze.




martes, 16 de diciembre de 2025

Fuente Calibri

 Berlin, Dec. 2025, posted by Claudio Steinmeyer


FUENTE CALIBRI / NI LA CIENCIA NI LA VERDAD


Hace unos días atrás el departamento de estado de EEUU saco una resolución para que toda la administración publico deje de usar la fuente Calibri y vuelva a la Times New Roman. El motivo es dejar de usar tipografía woke. Así como suena.
Si Adorno (no confundir con Adorni) decía que no se pudo escribir más poesía después del Holocausto, ahora no se puede ni escribir.
No digo nada nuevo si digo que la civilización occidental está en crisis. No es crisis de la humanidad. Es nuestro lado del meridiano. Sin duda China está en otra cosa, algunos exceptúan a Rusia del declive occidental, pero me parece que lo de Rusia engaña un poco, es más bien una llegada tardía al capitalismo del despilfarro, a la burguesía del ostentamiento. Como me dijo una alumna rusa acá en Berlín, de qué te sirve tener millones si no podés mostrar ahora, por el tema de las sanciones, tu edificio propio con tus coches estacionados al frente en alguna playa de Málaga o de Mallorca.
No, lo nuestro occidental es ahora apropiarnos a lo pirata de buques petroleros ajenos, pedacitos de países, o comprar aviones de guerra para empezar a meter no sé qué miedo a los vecinos externos e internos.
No hubo choque de civilizaciones al final, hubo una que se inmoló, una especie de los que fracasan al triunfar a gran escala. No fue el fin de la historia como anticipo Hegel, fue más bien la historia del fin, por lo menos del occidente que conocimos hasta ahora, con este segundo retorno de las ultraderechas.
Que la verdad cayó hace unos años está ahora claro (por cierto cuánto tiempo nos llevó entender lo de las fake news? 10 años? Dos o tres votaciones mientras tanto?.
Pero ni hablar del saber, época anti vacunas, anti Galileo, anti Descartes.
Estamos en un Zeitgeist que parafraseando a Lacan: ni la verdad ni el saber.
Ahora: ¿qué inconsciente se abrirá paso -como siempre lo hace independientemente del desquicio de la época? ¿Con qué nuevos síntomas?


Continuará.
Por lo pronto voy cancelando la Times New Roman, me dejó de caer simpática.

sábado, 6 de diciembre de 2025

Seminario Berlín / 30.01.26 - Tratamiento de la verdad en el psicoanálisis lacaniano de niñxs

 

Berlin, Dec. 2025, posted by Claudio Steinmeyer




Tratamiento de la verdad en el psicoanálisis lacaniano de niñxs

El próximo viernes 30/1/26 a las 18:30 presentaré una viñeta clínica tomada de la literatura y en la que Kafka como que hace de analista de una niña. Articulación teórica con el seminario VII, Construcciones y el texto de presentación de las próximas jornadas europeas sobre las variaciones de la verdad.

Será en la Biblioteca de nuestra institución Iniciativa Berlin de la New Lacanian School en Charlottenburg Berlín. Modalidad: en alemán presencial y zoom. Publicación disponible en castellano. + info e inscripciones en breve.




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La historia de Kafka, la niña y la muñecas: una variación de la verdad

 Berlin, Feb. 2026, published by Claudio Steinmeyer Hacia el XXIV Congreso europeo de la New Lacanian School  “Variaciones de la verdad en p...