Montag, 24. März 2014

El psicoanálisis en los tiempos del cólera

por Claudio Steinmeyer, Berlín 24/3/2014




En el marco de LaTiGo (Lacanian Transatlántica de InvestiGación) se abrió un debate acerca de la situación en Venezuela y su incidencia o no en la práctica del psicoanálisis. Diálogo que se abrió entre los 70 miembros bajo el rótulo “Situaciones Inquietantes”.
A continuación, palabra más, palabra menos, lo que es mi posición:

En momentos como este,  a  veces me gustaria poder recurrir a uno de los seminarios de Lacan y buscar su opinión sobre las “Situaciones Inquietantes”, encontrar quizás alguna alusión sobre regímenes que transitan zonas “de borde” entre la legitimidad electoral y el manifiesto rechazo de una parte importante de la sociedad .
Pero claro, no hay tales referencias.
Nos toca pensarlas,  escribirlas,  dar cuenta de ellas, y ahora. Estamos en presencia de “zonas grises” de las libertades democráticas, zonas grises en la libertad del ejercicio del psicoanálisis.
 Sin embargo trataré de fundamentar mi posición en dos hechos que atañen a nuestro campo, distanciados entre si en el tiempo y la geografía:

Mayo de 1937, Viena: ¿quién imaginaban que un año más tarde Austria se vería anexada por la Alemania nacional-socialista? Ni el mismo Freud. Y sin embargo, hubo quienes supieron ver la “Situación inquietante”, de ahí los ingentes esfuerzos económicos y subjetivos de Marie Bonaporte por sacar a Freud de Austria. Operación diplomática de alto vuelo que sabemos incluyó a diferentes personalidades políticas, incluido el pdte. Roosevelt.
En mi percepción de la situación actual en Venezuela, hay síntomas de que las cosas no marchan, pero no es el eso-no-marcha del aparato de goce, es el eso-no-marcha del principio jurídico de igualdad ante la ley.

Caracas, marzo de 2013: he consultado con al menos un colega, al que conozco hace años por medio de Twitter, me escribió un largo mail que recibí. Me abstengo de dar detalles porque se comprometió vía twitter a enviar personalmente  una semblanza a Látigo. Pero lo que me transmite es altamente preocupante, él se está viendo obligado a atender sus pacientes en condiciones absolutamente anómalas. Si me pongo en su lugar, a mi me haría muy bien saber que en el exterior cuento con el apoyo y solidaridad de mis instituciones de referencia sin tener que ir a pedirlo.

Por todo esto es que estoy de acuerdo con la Sección y reconozco que fue para mi una importante sorpresa que se le diera lugar a Venezuela.

O la idea es esperar  a que el gobierno venezolano emita un comunicado “contra el ejercicio del psicoanálisis” ? O que acaso detengan a un colega?  Ninguna de estas cosas sucederá, el discurso hegemónico está advertido, sabe como operar sin hacer demasiado escándalo, sin despertar a la molesta burocracia de la OEA, la cristiana apelación a la paz del Vaticano o incluso la "intromisión en asuntos externos" de la CNN (con quienes rápidamente se acordó una tregua concediendo una entrevista presidencial).

Encuentro oportuno mencionar la tercera tésis de Leo Strauss (a quién Lacan leyó y citó varias veces) y que establece : “Las sociedades tienen dificultades en detectar la aparición de las tiranías”.




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